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jueves, 16 de agosto de 2007

Dolarizados

En el presente artículo, me tomaré la licencia de utilizar la palabra devaluación —y no depreciación, a pesar de que nuestro régimen de tipo de cambio es flexible— para referirme a una subida en el tipo de cambio.

Desde que tengo uso de razón, resulta casi natural ver cómo se mezclan aquellos billetes monocromáticos del norte con nuestros variopintos papeles moneda. Los dólares se han vuelto parte relativamente habitual de nuestras transacciones. Pero la prolongada y persistente existencia de un fenómeno no lo convierte en correcto o aceptable. De hecho, el alto grado de dolarización (financiera) es una situación adversa que es necesario revertir.

¿Son las subidas en el tipo de cambio buenas o malas?
Depende del país. Una devaluación puede actuar sobre el bienestar económico nacional por diversos canales. En el ámbito del comercio exterior tenemos dos efectos. Por un lado, un mayor tipo de cambio eleva nuestra competitividad en las exportaciones. Si, por ejemplo, el tipo de cambio sube de 3 a 3.5 soles por dólar, nuestros polos de 30 soles pasan de costar 10 dólares a costar 8.57 dólares en los mercados internacionales: se abaratan, llaman más la atención. Por otro lado, sin embargo, hay un componente inevitablemente importado en las canastas de los consumidores peruanos. El precio de dichos productos importados en dólares se debe multiplicar ahora por un mayor tipo de cambio. Así, las barras de chocolate Snickers que cuestan un dólar, pasan de costar 3 soles a 3.50 soles. Ninguna empresa hizo nada. Nadie percibió —al menos nominalmente— mayores ni menores ingresos. Simplemente el tipo de cambio subió.

Si consideramos que el peruano promedio no suele abastecerse de muchos productos de procedencia estadounidense, podríamos llegar a la conclusión —errónea— de que las devaluaciones son buenas porque nos hacen más competitivos en el mercado externo. ¿Por qué existe, entonces, alivio al observar un tipo de cambio bajo?

La respuesta está en que sólo hemos echado un vistazo al ámbito comercial. Por el lado financiero, existe en nuestro país lo que se denomina efecto hoja de balance. Éste consiste, básicamente, en el descalce entre los ingresos de los agentes económicos nacionales —que es en soles— y sus obligaciones de pago —muchas de ellas en dólares. Es decir, la gente mantiene deudas en dólares, pero percibe sueldos en soles (igualmente el Estado recauda impuestos en soles, pero posee una poderosa deuda internacional en moneda extranjera). Así, si el tipo de cambio se eleva, también lo hacen las obligaciones en moneda extranjera: cada 100 dólares de deuda, son ahora 350 soles, cuando antes eran solamente 300. Para una persona que gana en soles —como la mayoría de peruanos— un simple movimiento en el tipo de cambio modifica la proporción de su deuda con respecto a sus ingresos. En materias financieras, por tanto, las devaluaciones son recesivas en nuestro país. Y éste es el efecto que prima, pues —aunque se ha reducido de 67% en el 2001 a 55% en el 2004— el grado de dolarización financiera continúa siendo grande.

Finalmente, es preciso repetir un elemento que emerge constantemente al final de mis artículos: ninguno de los fenómenos que afecta a las folclóricas economías de este hemisferio es casualidad. Si la gente recurre al dólar es porque las (hiper)inflaciones la han hecho desconfiar de la moneda nacional. Éste es el uso de la moneda extranjera como depósito de valor. También existe el uso como medio de cambio —para realizar transacciones con él— pero ello ocurre más que todo con mercancías grandes: nadie va a comprar un alfajor a la bodega con un billete de un dólar. En otro artículo podré comentar las medidas de desdolarización emprendidas en nuestro país.

3 COMENTA AQUÍ !:

Anónimo dijo...

mira q nunca m habia puesto a verlo de ese modo.. los dolares parecen tan normales en nuestra economia... excelente (Y)

Ben Solís dijo...

Se agradecen los comentarios

Anónimo dijo...

Relacionado con la politica de tipo de cambio y la economia de un pais, aqui podeis leer un artículo sobre la politica en los Estados Unidos:

http://investorsconundrum.com/2008/06/10/%c2%bfquizas-a-los-americanos-ya-no-les-gusta-un-dolar-debil/