Homo economicus: el blog's Fan Box

viernes, 30 de mayo de 2008

¿Los pobres que no son pobres?

A PROPÓSITO DEL ANUNCIO DE LA REDUCCIÓN DE LA POBREZA EN EL PERÚ

Después de tanto cambalache, me animo a escribir algunos alcances sobre el debate que ha surgido acerca de la “reducción de los pobres” en el 2007. Se aceptan todos los comentarios y los aportes que nos ayuden a dilucidar qué está pasando.

Primero, un floro que puedes saltarte si ya te lo sabes. El enfoque que ha utilizado el INEI es el monetario absoluto y objetivo de la pobreza. Bajo este enfoque se considera pobre a todo aquel cuyo gasto per cápita no supera el umbral de la línea de pobreza, el cual es una cantidad de dinero que le permite satisfacer sus necesidades alimentarias y no alimentarias.

Es pobreza monetaria, porque sólo considera esa dimensión. Es decir, podría ser que un hogar en la Sierra cumpla con tener el dinero que lo sitúa por encima de la línea de pobreza y que el jefe de la familia se lo gaste todo en tomar con sus compadres, o que poco de eso se utilice para la educación y alimentación de los niños, sino más bien en el pago de fiestas patronales. Podría ser. No digo que sea así. Sin embargo es importante mencionar que se han incluido otros modos de adquisición como son: el autosuministro y autoconsumo, el pago en especies, y las donaciones públicas y privadas. Osease, nadie te va a pedir que tengas 3 soles para comprar tubérculos si... tú mismo los produces y los comes. O si te pagan con aceite, o si te lo regalan... (¿estás pensando lo mismo que yo? Sigue leyendo...)

Es pobreza objetiva, porque no se le pregunta a la población si considera que es pobre. Como rara vez uno está satisfecho y sabe que siempre podría estar mejor, este enfoque tendería a sobredimensionar la pobreza. Por el contrario, se fija un valor monetario objetivo (línea de pobreza). Por ello mismo, también se dice que es pobreza absoluta. Porque se mide respecto al valor de la línea que no considera la distribución relativa del bienestar de los hogares: no se compara la riqueza de unos hogares relativa a la de otros. Nuestras enormes brechas, indicadores de desigualdad, nos dejarían pésimamente parados.

LINEA DE POBREZA
Veamos que nos dice el INEI:

En el año 2007 el valor de la línea de pobreza total, que representa el costo de una canasta mínima alimentaria y no alimentaria, ascendió a S/. 229,4 nuevos soles por persona, este valor significa una variación de 1,5% respecto al valor del año 2006, que fue S/. 226,0 nuevos soles. La línea de pobreza extrema que comprende el costo de la canasta mínima alimentaria, en el año 2007 se valorizó en S/. 121,2 nuevos soles por persona, representando una variación de 1,6% con relación al costo de la canasta del año 2006 que fue de S/. 119,3 nuevos soles por persona”

Pero los que estudiamos economía —y, en la práctica, también los que no lo hacen— sabemos que lo que importa no son las variables nominales, sino las reales. El dinero es importante no por el monto, sino por el poder adquisitivo que asociado. Qué tanto puede comprarse con él (de eso el Presidente García nos dio una magistral lección en su anterior gobierno, ¿recuerdan?) Y para ello es crucial fijarse en el nivel de precios.

La línea de pobreza se va ajustando año a año. Aumentó su valor en 3% para el 2005, en 1.7% para el 2006 y SÓLO en 1.5% para el 2007. ¿Por qué? ¿Por qué si este año se ha destacado por haber tenido una inflación por encima del rango meta? Y no cualquier tipo de inflación, sino una que —como lo acepta el BCRP— se encuentra mayormente en los alimentos. Es decir, una inflación que nos llega a todos —y que afecta mucho más a los más pobres porque los alimentos representan una mayor parte de su gasto en consumo. Si subió el pollo, si ha subido el aceite, si ha subido los precio de tantos alimentos, ¿cómo así S/. 230 en el 2007 son un indicador de pobreza análogo —o incluso más riguroso, dice el Gobierno— que S/. 226 del 2006?

¿Recuerdan aquello de “se han incluido otros modos de adquisición como son: el autosuministro y autoconsumo, el pago en especies, y las donaciones públicas y privadas”? Bueno, aquí viene otra reflexión. ¿Será que el apoyo enfático al programa Juntos -nadie dice que éste sea malo, si se administra correctamente- y hasta el reparto apresurado y de madrugada de las bolsas de apoyo alimentario están buscando que para el 2008 el Presidente salga a anunciar que la pobreza ya está en 3o%?

Qué será, qué será…
(continuará… cuando haya tiempo)

miércoles, 14 de mayo de 2008

Inflación, aranceles y Ab-King Pro

El Ab-King Pro es un aparatejo que, este iluso escribidor, compró hace algunos meses con la esperanza de reducir sus medidas abdominales de manera rápida y sin esfuerzo. Para lo que cuesta, más vale que sirva, dije. Sólo se requieren 3 minutos diarios, decía el infomercial. La gracia me duró poco, y luego de un par de meses, abandoné la rutina sin ningún tipo de resultados.
(...)
Ya a estas alturas del año, nos queda claro que, de las variables económicas, la inflación es sin dudas la vedette del año. Es decir, tampoco ha alcanzado niveles estratosféricos; pero que se salga de la banda establecida por el mismo Banco Central y, que sea durante el Gobierno de un presidente con un precedente como el que tiene García, ha puesto nerviosos a más de uno.

Nerviosismo que no sólo se mostró en el ciudadano común -las expectativas de inflación son crecientes, y por fuera del rango meta; es decir, el esquema de metas de inflación ha fracasado- sino también en más de un político: Del Castillo y Rey vendiendo pescado a sol y persiguiendo "especuladores", o Carranza anunciando la disminución de aranceles. De lo primero ya me he ocupado aquí, así que veamos lo correspondiente a la segunda medida.

En efecto, los aranceles -y también el Impuesto Selectivo al Consumo (ISC)- se redujeron. ¿Qué es un arancel? Son los impuestos que se cobran a las importaciones, es decir a productos extranjeros que quieren ser vendidos en territorio nacional. Ante la inflación atemorizante, ¿cuál es el mecanismo que explica que una reducción en los aranceles hace que la inflación se reduzca? Es decir, podría ser que esa reducción de impuestos se tradujera en menores precios, así como podría ser que todos los importadores se apropiaran de los excedentes, y la tendencia de los precios se vea inalterada. Dados los incentivos en el mercado, ¿por qué habrían de bajar los precios?

Lo cierto es que -como puede verse en el gráfico anterior- el dólar siguió su tendencia a la baja (la reciente subida se debe a la elevación de encajes) y la inflación continuó incrementándose. Las importaciones se incrementaron y, con aranceles bajos, el Perú perdió recaudación tributaria y ganó un futuro poder de negociación bajo en tratados internacionales (lo atractivo de un TLC con algún socio es que bajen sus aranceles, pero ¿qué poder de negociación, a parte de tolerarlo todo con tal de que inviertan aquí, tenemos si nuestros aranceles son ya rebajados?).

El mismo ministro Carranza dijo que "Si no surte efecto (la reducción de aranceles), presento mi carta de renuncia". Pero Carranza sigue siendo ministro de economía. ¿Cuál es la explicación?Pues, dicen, que GRACIAS A LA REDUCCIÓN DE ARANCELES LA INFLACIÓN NO SE INCREMENTÓ A 6%, SINO SOLO A 5,5%. ¿Y cómo probar eso?

Después de dos meses de utilizar el Ab-King Pro, miré mis abdominales y dije: ¿será que el Ab-King Pro es una estafa y no sirve para nada? ¿O será tal vez que, de no haber hecho abdominales esos meses, dicha zona estaría ahora más protuberante?

Supongo que tanto las desesperadas medidas del ministro como mi persistente adiposidad abdominal son misterios sin resolver. Eso hasta que llegue un análisis de descomposición de varianza (para el caso de la inflación, claro está).

domingo, 11 de mayo de 2008

Is Tongo lying?

Bueno, no se me ocurría ningún tema sobre el cual escribir. Algo de económico debe tener. La foto de Tongo sí está de más.

Tongo no miente. La tarifa por una llamada de un teléfono público de Telefónica a uno fijo es efectivamente 40% más barata que las tarifa regular de los operadores móviles. Y la clave en esto es la palabra regular. Una palabra que, claro, no se dice; sino que se hace pasar rápidamente en una marquesina en la parte inferior de la pantalla. Marquesina que uno no ve, porque está muy concentrado en escuchar cómo exprime una pituca a Tongo, o en el frenético baile en el cual sus más mofletudos colgajos se balancean debajo de un traje sicodélico. Buena estrategia.

El punto es que existen tarifas promocionales que permiten que se pueda llamar de un celular a un teléfono fijo a menor tarifa. Movistar lo hizo hace un tiempo con unos planes en los cuales podía uno duarse con 2 teléfonos moviles y uno fijo (si no me equivoco). Y creo que hasta Claro hizo algo parecido.

¿Por qué está Telefónica tan interesada en que los consumidores se vuelquen a los teléfonos públicos? Aparentemente por la proliferación de aquellos estridentes enchalecados que ofrecen llamadas a celulares a 50 centavos el minuto. Personajes que han resultado de no haber considerado en su política de planes tarifarios al ingenio peruano. A ese capaz de establecer locutorios ambulantes.

Y claro, ahora que las ventas por llamadas a celulares deben haber caído dramáticamente (sin nada que poder hacer, pues los famosos enchalecados tienen ya unos planes que no se les puede quitar), no queda más que decirle a la gente que POR FAVOR usen los teléfonos públicos. Ya están instalados (costos hundidos), así que algún uso hay que darles. Difícilmente los teléfonos públicos podrán ofrecen tarifas tan bajas como las de los vendedores al paso. Las mismísimas empresas de teléfonía móvil (Claro)ofrecen el mismo precio pero -hay que ver las letras pequeñas- con un costo de inscripción de 5 soles.

Moraleja: lean las letras pequeñas. Y, si tienen planes celulares que favorecen las llamadas a teléfonos fijos, úsenlos. Tongo is not lying, he's just not telling all the truth.

Es más, ahora ha salido un comercial de Tongo Nieves, en el cual se anuncia esta vez que la tarifa a celulares de otra compañía (Claro) desde un teléfono público es también más barata. Cierto. A otra compañía. Porque llamar de un Movistar a otro Movistar es evidentemente más barato que llamar de teléfono público a Movistar. ¿Y qué es más barato que ambas opciones? Pagarle cincuenta céntimos a cualquier enchalecado a la vuelta de la esquina. De seguro encuentras más enchalecados que teléfonos públicos. Y no, no se tragarán tu moneda.

Uno se pregunta, ¿entiende el público realmente el mensaje de estos comerciales?; pero -más importante aún- ¿qué rayos hace un teléfono público en el bosque de Tongo Nieves?