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jueves, 24 de julio de 2008

Las Becas Haya de la Torre

Para nadie es un secreto que los políticos buscan maximizar su rédito político y (ya en el caso peruano, algunos -para no generalizar, ja- lo hacen también con el beneficio económico personal). Y ello sujeto a
i) las restricciones presupuestarias que tengan, y
ii) lo socialmente aceptable.

Es decir, buscan maximizar su popularidad -aunque digan que no les importan las encuestas, y aunque muchas veces ser popular no sea sinónimo de llevar a cabo una buena gestión- teniendo como restricciones el presupuesto que se les otorga y, muchas veces cuánto están dispuesto a ceder las masas. Esto último significa que los políticos, como agentes económicos, podrán disponer del dinero, incluso para los que gustan de -casualmente- deslizar los recursos a sus propios bolsillos o los de sus conocidos, hasta que el pueblo lo considere escandaloso y se les venga encima.

Sabemos que está mal (la parte de maximizar los beneficios económicos, más que todo). Sabemos que debe cambiarse. Pero ese no es el objetivo del artículo.

Más bien, este es un sólo un llamado de atención. ¿Por qué el gobierno de turno debe llenar no sólo las instituciones públicas con sus partidarios, sino además con referentes "históricos" de su propio partido?

Revisando la página del Ministerio de Educación veo:

“BECAS HAYA DE LA TORRE”
MARCO NORMATIVO

El Decreto Supremo Nº 008-2007ED señala que: “Es deber del Estado promover el desarrollo científico y tecnológico del país y facilitar el acceso a los estudios de Maestría para los jóvenes profesionales con el mayor rendimiento académico acreditado y de escasos recursos económicos. Para tal efecto se considera conveniente la creación de una beca concursable que permita profundizar y perfeccionar sus estudios universitarios en materias científicas y tecnológicas consideradas prioritarias para el desarrollo del país”.
Y digo yo. Ya sabemos que a los apristas les gusta ponerle a todo el nombre o la imagen de su mentor (sino veáse este microprograma de Marco Sifuentes en utero.tv), pero ¿no es ya un poco mucho?
Y lo más rochoso, claro, es que la imagen de Haya de La Torre no siempre ha sido puesta en ¿logros? del aprismo. Para muestra, véase cómo su rostro quedó impreso en la mayor verguenza de la historia de la economía nacional: LA HIPERINFLACIÓN. Ahí esta él, al lado de la cifra de 50,000 (CINCUENTA MIL, en letras por si fuera poco) intis. Palmas.

No faltará quien diga que Haya de la Torre fue un político ilustre, y que merece .... bla bla bla....